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El olvidado matemático de Valladolid cuyo trabajo fue decisivo para derrotar a Hitler

Pasaron más de veinte años hasta que salió a la luz la forma en que los aliados habían descubierto el sistema de comunicaciones encriptadas que los nazis utilizaron en la Segunda Guerra Mundial: el código Enigma.

La primera mención fue hecha en 1967 por el militar polaco Władysław Kozaczuk en Battle for Secrets.

Después vinieron otros libros pero no mencionan a Faustino Antonio Camazón, el jefe de los siete matemáticos españoles que conformaban el “Equipo D”, que trabajó junto a Marian Rejewski y Alan Turing.

Su identidad permaneció oculta hasta bien entrado el siglo XXI. Ni siquiera su familia supo hasta veinte años después de su muerte en Jaca (Huesca), en 1982, que su labor de este había sido fundamental para acabar con Hitler.

La primera pista en España de este matemático la comenzó a seguir el profesor de Física de la Universidad de Granada Arturo Quirantes, después de leer el libro Criptografía y Seguridad en Computadores, de Manuel Lucena, en el que se le mencionada brevemente.

Camazón murió sin desvelar su decisiva participación en la Segunda Guerra Mundial. En un reciente entrevista publicada por El Heraldo de Aragón, Luis Ballarín contaba las charlas de niño que tuvo con su tío Faustino, durante sus largas excursiones por el campo, sin darle entonces la importancia que tenía.

El matemático nació en Valladolid en 1901 y estudiado matemáticas en Madrid, donde fue enviado por sus padres. Allí aprendió francés, inglés y alemán y se convirtió en un alumno aventajado para su edad, destacando por su habilidad para los números.

Después, entró en la Policía Criminal de Madrid, se especializó en criptografía y pasó al servicio secreto español para servir durante las guerras coloniales españolas en África, donde aprendió árabe.

Durante la Guerra Civil, se exilió a Francia y fue a parar a un campo de concentración del sur. El oficial Gustave Bertrand fue a buscarlo para que le ayudara a reorganizar el servicio de inteligencia en el puesto de escucha conocido como PC Bruno.

Un equipo formado por quince polacos, nueve franceses y siete españoles descifró numerosos mensajes del Ejército nazi en los que se informaba de importantes operaciones a las que los Aliados podían anticiparse. Los cinco oficiales y los dos policías republicanos, con Camazón a la cabeza, se integraron perfectamente en el equipo de Bertrand, donde Marian Rejewski, Jerzy Różycki y Henryk Zygalski eran los responsables.

Cuando se anunció el fin de la guerra (septiembre de 1945), los servicios secretos de Estados Unidos intentaron reclutarlo, pero se negó, convencido de que Francia se había portado muy bien con él. Por eso aceptó otra oferta en el Deuxième Bureau del Ministerio de Asuntos Exteriores como experto en Latinoamérica y España.

Se jubiló en 1968 y regresó con su mujer a España. Se instaló en Jaca, donde recibe visitas de varios generales que deseaban conocer su experiencia en la Segunda Guerra Mundial. Pero aquella ya era para él viejas historias que no compartiría con facilidad. Allí permaneció tranquilo hasta su muerte el 19 de octubre de 1982.

Leer más:

https://www.abc.es/historia/abci-olvidado-matematico-valladolid-cuyo-trabajo-decisivo-para-derrotar-hitler-201911180042_noticia.html

La Fundación BBVA premia a los matemáticos investigadores de la criptografía moderna

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La Fundación BBVA ha concedido a los matemáticos del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) Shafi Goldwasser, Silvio Micali, Ronald Rivest y Adi Shamir el galardón de la X Edición de los Premios Fronteras del Conocimiento en la categoría de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

Los cuatro matemáticos han sido reconocidos por sus contribuciones a la criptología moderna, un área con un tremendo impacto en la vida cotidiana, con implicaciones desde el uso del correo electrónico o las redes sociales hasta las compras on-line y las transacciones financieras.

En 1978, Adi Shamir y Ronald Rivest crearon junto a Leonard Adleman el algoritmo RSA (siglas que corresponden a sus apellidos), que fue el primero de los protocolos seguros que definen la criptografía moderna.

Shamir y Rivest, que hoy trabajan respectivamente en el Weizmann Institute (Israel) y en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en EEUU, alcanzaron ese logro trabajando juntos en el MIT. Desde entonces y durante cuarenta años han seguido contribuyendo muy activamente en diferentes aspectos de la criptografía.

Rivest ha creado, en concreto, un algoritmo ampliamente usado que permite comprobar que un determinado archivo no ha sido modificado. Shamir ha desarrollado el área del criptoanálisis diferencial, que se ocupa de cómo desencriptar códigos.

Las tecnologías de bitcoin y blockchain (cadena de bloques) constituyen ahora uno de los focos de interés de estos cuatro expertos.

Leer más:

http://www.expansion.com/sociedad/2018/01/16/5a5ddbda22601df47f8c07a2.html

Las matemáticas, protagonistas hoy en el cinefórum de ciencia de la Universidad de Murcia

Las matemáticas serán las protagonistas en el Cinefórum La ciencia en la gran pantalla, que se celebra hoy, día 12, a las 18.00 horas, en Café de Ficciones.

Se proyectará Descifrando Enigma, que trata de la novela gráfica de Andrew Hodges sobre Alan Turing, un matemático británico conocido por su participación clave para descifrar los códigos nazis de la Segunda Guerra Mundial. Después, Francisco Balibrea, catedrático de Matemáticas de la Universidad de Murcia, profundizará sobre la máquina criptográfica y la matemática computacional.

Fuente:

http://www.laverdad.es/ababol/ciencia/matematicas-protagonistas-cineforum-20171211002739-ntvo.html

Las matemáticas son la base para elaborar videojuegos, software o dibujos animados

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Detrás de los programas de ordenador, las películas de animación o los videojuegos hay algoritmos y fórmulas extremadamente complejas.

Esta relación entre las matemáticas y la ingeniería se ha intensificado conforme se ha ido especializando la economía digital. Es muy habitual encontrarnos con perfiles matemáticos trabajando conjuntamente con programadores en las principales empresas del mundo.

El mundo de la animación exige muchos datos, expresiones, distancias, matrices y planos. Por ejemplo, se usan las matemáticas para decidir los movimientos o la relación entre los huesos de los personajes.

Por su parte, la criptografía se basa completamente en algoritmos informáticos. Hasta ahora, esa necesidad se resuelve mediante grupos de trabajo, donde la investigación corre a cargo de los matemáticos y luego se delega en una persona que lo programe.

Detrás de los programas de ordenador, las películas de animación o los videojuegos hay algoritmos y fórmulas extremadamente complejas.

Por todo ello cobran especial relevancia programas formativos como el futuro Doble Grado de Ingeniería del Software con Matemáticas que se impartirá en U-tad, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital situado en Las Rozas.

Fuente:

http://www.ticbeat.com/educacion/las-matematicas-base-para-desarrollar-videojuegos-software-o-dibujos-animados/

Más allá de Alan Turing: los matemáticos que combatieron el nazismo

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Durante la Segunda Guerra Mundial muchos matemáticos se integraron en el Ejército Aliado, especialmente en el Reino Unido. El gobierno de Winston Churchill creó grupos de trabajo en centros y laboratorios, dedicados a campos de la ciencia prioritarios para la batalla.

Alan Turing es el más famoso de los matemáticos británicos involucrados en la Segunda Guerra Mundial, pues descifró el código de comunicación secreta de los nazis, sentando las bases del uso de ordenadores para resolver problemas al utilizar una secuencia de pasos lógicos. Su colaboradora Joan Clarke fue una de las pocas mujeres matemáticas que se involucró desde el principio en la guerra.

Más allá de la criptografía, hubo matemáticos dedicados al estudio de material militar. En Kent, Nevill Francis Mott, premio Nobel de Física en 1977, dirigió un grupo en el que estaban Leslie Howarth, dedicado a la mecánica de fluidos, Ian Sneddon y Rodney Hill, especializados en sólidos, y James Hardy Wilkinson, experto en análisis numérico. Allí se estudió el primer misil balístico del mundo (el V-2), construido por los nazis y lanzado por primera vez en 1944.

Después guerra, estos matemáticos regresaron al mundo académico. Rodney Hill comenzó su doctorado en Cambridge en 1946, y lo finalizó dos años después. Publicó dos artículos, uno en 1948 y otro en el 1950, que crean los fundamentos de la llamada teoría de la plasticidad dentro de la termodinámica. Su director de tesis, Egon Orowan, había llegado a Reino Unido en 1937 huyendo de los nazis, y también trabajó al servicio del gobierno inglés durante la guerra. En 1944, sus estudios identificaron la causa de la rotura de los llamados barcos de la libertad (Liberty ships), que eran enviados desde Estados Unidos para abastecer con todo tipo de material a los aliados en Europa.

Otro grupo de investigadores del Reino Unido, bajo la dirección de Patrick Blackett, que sería también Nobel de Física, logró mejoras en el uso de radar aéreo para localizar los submarinos alemanes entre 1942 y 1945. Sus trabajos dieron nacimiento a la investigación operativa, que consiste en el uso de modelos y datos estadísticos para tomar decisiones.

Leer más:

https://elpais.com/elpais/2017/10/13/ciencia/1507887388_277386.html

 

Solución cuántica al reto matemático de factorizar en números primos

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid han abordado el problema de factorizar grandes cifras en número primos con un dispositivo cuántico que simula la aritmética, en vez de calcular.

Muchos algoritmos de criptografía actuales dependen de la complejidad de la factorización de números primos con cientos de dígitos para mantener la información privada segura.

El problema de factorización es uno de los mayores problemas no resueltos en informática. En un estudio publicado en Physical Research Letters, José Luis Rosales y Vicente Martín, de la Universidad Politécnica de Madrid, han logrado una aproximación diferente a este problema, demostrando que la aritmética utilizada en factorizar números en sus factores primos puede traducirse en la física de un dispositivo que simula físicamente la aritmética

Las contribuciones del trabajo tienen dos aspectos: en matemáticas puras y en criptografía aplicada.  Trata de redefinir el problema de factorización introduciendo una nueva función aritmética que podría asignarse a la física del simulador cuántico y corresponder a los valores de energía.

Fuente:

http://www.europapress.es/ciencia/laboratorio/noticia-solucion-cuantica-reto-matematico-factorizar-numeros-primos-20161128171039.html

 

Francesc Castellà, el joven investigador de Princeton que se enfrenta al problema matemático del millón de dólares

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Francesc Castellà, investigador de Princeton de 30 años,  se enfrenta a la conjetura de Birch y Swinnerton-Dyer, uno de los siete problemas matemáticos del milenio, cuya resolución será recompensada por el Instituto Clay de Matemáticas con un millón de dólares cada uno. Fue enunciada en 1965 por los matemáticos británicos Bryan Birch y Peter Swinnerton-Dye. Víctor Rotger (que fue tutor de Castellà) ha intentado exponerlo en un lenguaje accesible y en 50 páginas.

La conjetura de Birch y Swinnerton-Dyer sostiene que existe una forma sencilla de averiguar si unas ecuaciones que definen curvas elípticas tienen un número finito o infinito de soluciones racionales.

Castellà recibió el premio Vicent Caselles, otorgado a jóvenes investigadores brillantes por la Real Sociedad Matemática Española y la Fundación BBVA. Antes de Princeton, fue profesor adjunto en la Universidad de California (Los Ángeles). Y antes se doctoró en la Universidad de McGill, en Montreal (Canadá).

El joven investigador español admite que no sabe si la demostración de la conjetura de Birch y Swinnerton-Dyer tendría aplicaciones directas, aunque recuerda que las curvas elípticas son la base de uno de los métodos más utilizados en sistemas de criptografía.

Su tesis doctoral desarrolló una nueva perspectiva en la construcción de Howard de puntos de Heegner asociados a familias de Hida, dando lugar a importantes avances en la conjetura de Bloch-Kato.

Leer más:

http://elpais.com/elpais/2016/10/04/ciencia/1475594514_710911.html

 

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