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Ida Rhodes, el poder de la mujer-máquina

La matemática Ida Rhodes (1900-1986)  fue partícipe y profeta de una revolución computacional que se inició en la década de los cuarenta del pasado siglo.

El pasado 15 de mayo se cumplieron 120 años de su nacimiento en un pequeño pueblo del sudoeste de Ucrania.

Emigró con su familia a Estados Unidos antes de la Primera Guerra Mundial y pudo estudiar matemáticas gracias a una beca de la Universidad de Cornell.

En 1940, se sumó a una iniciativa que supuso el inicio de su brillante carrera: el Proyecto de las Tablas Matemáticas.

Proporcionaba puestos de trabajo públicos para fines tan diversos como la realización de labores de costura, encuadernación, construcción de infraestructuras civiles, o la realización de cálculos matemáticos. El Proyecto empleó a unos 450 matemáticos para completar tablas de diversas funciones de utilidad en arquitectura e ingeniería.

El trabajo se centraría, hasta el final de la guerra, en proporcionar estimaciones fiables para la marina y en apoyar programas de investigación militar.

Tras la guerra, sus miembros más destacados se incorporaron a los recién fundados National Applied Mathematics Laboratories en Washington.

Rhodes fue una de las primeras en unirse a esta nueva institución, en 1947. Elaboró los primeros programas (en un lenguaje llamado C-10) para gestionar datos censales, así como distintas aplicaciones para la Seguridad Social.

En su artículo Syntactic Integration Carried Out Mechanically, destacó la imposibilidad de conseguir una traducción perfecta, y definía el objetivo de un traductor (mecánico o humano) como la integración sintáctica. Hizo un gran esfuerzo por listar y catalogar los errores más comunes cometidos en este tipo de procesos. Al abordar este problema, Rhodes hizo evidente la necesidad de establecer consorcios de cooperación y concebir la tarea científica como un objetivo universal, al servicio de la humanidad.

Leer mas:

https://elpais.com/ciencia/2020-05-19/ida-rhodes-el-poder-de-la-mujer-maquina.html

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