• Logo Biblioteca de la Universidad de Sevilla
  • Páginas

  • Categorías

  • RSS GME RSS

    • Se ha producido un error; es probable que la fuente esté fuera de servicio. Vuelve a intentarlo más tarde.
  • Archivo de MATBUS

  • Comentarios recientes

    Danza y matemáticas… en Danza y matemáticas
    eformacionic en “LaLiga Santander Explic…
    Universidad Nacional… en Universidad Nacional de Costa…
  • Escribe tu dirección de correo electrónico para suscribirte a este blog, y recibir notificaciones de nuevos mensajes por correo.

    Únete a 127 seguidores más

Cuando la clase de matemáticas acaba con aplausos

Cuando Pedro Sastre comenzó a dar clases hace más de 30 años, no se imaginó que acabaría en un aula con 80 alumnos, micrófono en mano y diciendo frases como “lo escucháis en Itunes, contestáis a las preguntas y me lo enviáis”.

El colegio Sant Pere de Palma de Mallorca, donde ejerce su profesión, es uno de estos colegios que han decidido impartir clases innovadoras para lograr más motivación, mejor rendimiento y menos conflictividad. Es el proyecto Galaxia 3.1, que va cumpliendo sus objetivos.

Los libros de texto físicos han desaparecido y han sido sustituidos por manuales curriculares virtuales diseñados por el equipo docente y que los alumnos pueden consultar en sus Ipads.

Este curso se ha empezado a aplicar el programa en 6º de Primaria y en 1º de ESO (con 90 alumnos en el aula) y la idea es continuar después por 5º de Primaria y 2º de ESO. ¿Por qué estos cursos? Porque es donde los resultados empiezan a ser peores.

Hace años que se inició la preparación del proyecto, comenzando por analizar el currículum y adecuarlo. El segundo paso fue la formación en nuevas tecnologías y metodologías, visitando centros referentes de la península. Y por último, se replanteó la gestión del tiempo y se rediseñaron los espacios.

Las ‘tablets’ y los auriculares son la nueva herramienta fundamental para los estudiantes, donde consultan los materiales y hacen las tareas (que luego envían on-line a los profesores).

El tiempo se gestiona de manera diferente en varios sentidos. Por ejemplo, cuando los estudiantes hacen tareas se proyecta en la pared un temporizador con una cuenta atrás. También se ha buscado la mejorar forma de optimizar las horas, coordinando por ejemplo los contenidos similares de lengua catalana y castellana y evitando repetir lo mismo.

Los espacios del Sant Pere se han modificado pensando en esta nueva manera de enseñar. Además de requerir un gran espacio para meter a los 90 alumnos, se han comprado mesas y pizarras con ruedas y sillas ligeras para poder moverlas rápidamente.

Los profesores han dejado atrás su tradicional manera de funcionar y se han formado en nuevas metodologías (aprendizaje cooperativo; flipped learning o clase inversa…) y en nuevas tecnologías.

Leer más:

https://mas.diariodemallorca.es/cuando-la-clase-de-matematicas-acaba-con-aplausos/

A %d blogueros les gusta esto: